Testimonio 3

“NORMALMENTE FELIZ, así es como me definía hace unos días un amigo mío su infancia. ” Fui normalmente feliz dentro de lo que cabe, reprimí mi yo por no saber del tema, después cuando ya sabía, seguí reprimiéndome por no hacer daño a la gente, por miedo, esperando con el paso del tiempo poder crearme una vida que ya nadie pudiera arrebatarme”. Este miedo es una sensación generalizada que sentimos al comenzar una transición, que nuestra vida va a empeorar, que se nos va a venir todo encima y vamos a perder muchas de las cosas y de la gente que queremos, nuestra familia, amigos e incluso pareja. No quiero por nada del mundo que nuestros niñxs, todos esos menores trans que tomo como míos, que son mi lucha y mi fuerza, crezcan jamás, con la idea de estar pasando su infancia siendo normalmente felices, porque ningún niño de este mundo debería malgastar su infancia, un momento vital que nunca volverá a nosotros. La infancia debe ser vivida plenamente y disfrutada en cada esquina de nuestro deseo más remoto. Para que ningún menor llegue a su madurez pensando que tuvo una infancia desdichada. Hay que apoyar a esos niños a desarrollarse plenamente dejando fluir su yo más interior, su yo más verdadero. Y tomando este post como una declaración de intenciones propia de la cual no pienso desistir, me levantaré cada día con tesón para luchar y dar voz a todos mis niñxs, para que ninguno más tenga la sensación de haber vivido su infancia normalmente feliz. …esto es por vosotros…” By Angela Sotogrande.

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