Testimonio 14

La historia Dracu-trans-Laura
Yo….odiaba ir a la peluquería. Mi madre se empeñaba en que me quedaba guay el pelo pincho “como el de papá”, me decía, “ay que niño tan guapo!” . Pero a mí me horrorizaba. Cuenta mi hermana que la primera vez que me llevaron a la peluquería, me tuvieron que sujetar entre dos peluqueros para cortarme el pelo y grité tanto, tanto, que mi madre tuvo que pedirles que lo dejaran estar, y se me llevó toda acalorada y enfaducada, con media cabeza rapada y media sin tocar. Y eso que me había prometido un chupachups a la salida. Pero ni aun así, yo quería el pelo largo, tan largo como el de mi hermana, ése pelo sí que molaba… pero ellos no me entendían.
Pero ahí no acababa todo, la bruja de mi madre, me traicionaba una y otra vez….cuando creía que había conseguido salirme con la mía y salvar al menos salvar una parte de mi cabellera , me la volvía a jugar ¡!! Cuenta Marta, que así se llama mi hermana mayor, que mi madre por las noches, mientras yo dormía, me colocaba cuidadosamente una toalla debajo de mi cabeza, y con gran sigilo, acababa el corte que el peluquero había dejado a mitad…. Menudo enfado pillaba yo entonces a la mañana siguiente, cuando al despertarme me daba cuenta que de nuevo mi cabeza era una bola de billar con cuatro pelos pinchos.
Seguramente se me pasaría un poco al cabo de un rato, sobre todo al ver que mi madre volvía a decir “que monísimo es este niño, por favor, con ese pelito pincho” y me achuchaba entre sus brazos con enorme cariño.
“Los regalos de los Reyes!!!! Ya han llegado!!!! Ya están aquí!!!!! Nachoooooo despiertaaaaa!!!!!” Gritaba Marta desde el pasillo…..”vamos Nachooo vamos…..hay que ir a por ellos!!!!”
Todavía medio dormida, me levanté rápidamente arrastrando los pies y luchando por abrir los ojos…..de camino al salón pensaba “me habrán traído este año lo que he pedido?…porque el año pasado desde luego tengo claro que se habían confundido de niño”….. Marta me lanzaba una caja para que la abriera, yo aún veía borroso, mi hermana era mucho más rápida y ágil que yo….no podía seguirle el ritmo y muchas veces me tropezaba o aturullaba tratando de seguirle…. Ése era uno de estos momentos…. pero aún a pesar de mi modorra y sueño….conseguí abrir los ojos y arrancarle el papel a mi regalo…. De nuevo me invadió la misma sensación de malestar, dolor de tripa, nudo en la garganta… y cabreo, mucho cabreo…..ahí estaba el regalo….el regalo que yo seguro seguro no había pedido….El año pasado fue el coche teledirigido, este año el dominó gigante para colocar en fila y hacer caer uno a uno…pero ni rastro de la Draculaura que siempre me pido, ni la sirenita con pelo de colores, ni el disfraz de blancanieves ni la cabeza de Barbie para maquillar…
Sin embargo parece que a mi hermana sí le han escuchado….está encantada con su Nancy esquiadora y su casita de pin y pon. Cabreo….mucho cabreo. Seguramente al rato se me pasaría, tal vez encontrara un detalle mucho más interesante en alguna cajita pequeña, colocada discretamente, como para no llamar demasiado la atención y que me iba a gustar mucho más! Una princesita del kiosko, un paquete de tatus, unas bolitas para hacer pulseras…. Me parece que alguno de los tres reyes sí que se está dando cuenta de lo que tiene que traerme… pero mira que son zoquetes los otros dos ¡!!
Por fin este año mi madre me preguntó si quería ir a clase de ballet en el cole….yo juraría que ya se lo había pedido en alguna ocasión, pero como ningún niño asistía a esas clases…. digo yo que se pensaba que no podía apuntarme…. Pero por algún motivo ese año me dijo que me apuntarían para probar y luego ya veríamos. Me gustó mucho porque siempre me ha gustado mucho bailar, pero al mismo tiempo me sentía Regular, porque todas me miraban un poco raro…. Pero quise seguir con las clases…. podía expresarme, si me encontraba mal….bailaba triste…si me encontraba bien….bailaba contenta…. niñas por todas partes…ni rastro de los chicos brutos…. eso sí que era para mí ¡!!! Me encantó y así se lo conté a mi mamita, que dijo, “pues si tanto te gusta, seguiremos adelante”. Yupiiiiiiiii………
Lastima que el yupi fue solo a ratos, porque luego yo siempre tenía que hacer de chico, siempre tenía que aprender otros pasos, chulos también, pero “a mí me gusta como bailan las niñas”, le dije a mi madre…. “mira mira….te voy a demostrar cómo puedo hacerlo tan bien como ellas”.
En la actuación que hicimos a final de curso tuve que ser el arlequín, y todas las niñas con su tutú bailaban a mi alrededor…. Fue horrible, bueno, en fin, no es que fuera horrible del todo, me gustaba estar en el escenario, y bailar, y demostrar lo bien que lo hacía….pero no sé….de otra manera….tal vez con el tutú….si, claro, eso hubiera sido lo que hubiera molado, creo que fue eso lo que me cabreó y no sé, supongo que por eso le lie un poco la tarde a mi mamita querida a la salida del espectáculo….estaba realmente rabiosa porque ellas estaban muy muy guapas. Supongo que al rato, tras las alabanzas de mi madre y mi abuela, y los piropos y ricas meriendas que me traían, ya se me pasó.
Mi mundo giraba entorno al cole y mi casa. Cuando volvía del cole por las tardes….me entraba un tipo de arrebato extraño, como un cabreo o rabia contenida, que me obligaba a quitarme la ropa inmediatamente, tirarla en una esquina y buscar telas o ropas o disfraces de niña o mujer para ponérmelo encima y mirarme al espejo un buen rato…. A veces encontraba rápido lo que quería ponerme y lo que me sentaba bien….otras veces mi cabreo iba en aumento porque no acababa de encontrarme a gusto con lo que me ponía….y entonces gritaba a mi madre, gritaba a mi hermana….y tiraba cosas por el suelo o destrozaba algo que se cruzaba en mi camino. Lo que más necesitaba era ponerme algo en la cabeza, mi camiseta interior por ejemplo, o un fular, o un pañuelo o una toalla… simulaba una melena larga, que caía sobre mis hombros y me favorecía mucho mucho más que ese pelo pincho…. Me colocaba luego una diadema o lazo para sujetarla…. Podía pedirle a mi madre que me hiciera peinados y hasta que no me veía bien, no paraba…. Recuerdo a mi madre con cara de agobio haciendo y deshaciendo moños, coletas, trenzas……con mi pelo imaginario…… pues si ya se lo decía yo! Si me lo dejara largo, no tendría que peinar pañuelos!!! Pero como no se enteraba de nada… pues con esto me iba conformando….
En mi casa las cosas eran a menudo de color de rosa. Mi hermana mayor tenía el cuarto lleno de juguetes chulísimos y cuando tenía suerte y quería compartirlos conmigo, lo pasábamos genial. Muchas veces jugábamos a ser mamás de los bebés que tenía…otras yo era su hija mayor y el muñeco mi hermano bebé….yo siempre era Laura en esos juegos, nunca un padre, ni un hermano, ni un hijo, no… yo era Laura, me gustaba ese nombre porque se lo copié Draculaura, mi Monster favorita. Laura sonaba bien, sonaba a niña guapa con tutú y pelo largo… y eso me hacía sentir bien. Muy bien!….. Aunque había que tener cuidadito, porque si los mayores oían a mi hermana llamarme Laura….le podían reñir y decir que dejáramos de inventar tontadas y que su hermano era Nacho así que dejara de decir estupideces…. Marta para esto, molaba un montón, nunca se enfadaba por pedirme ser una niña… y no preguntaba por qué o por qué no… simplemente jugaba y me aceptaba como era. Yo la adoraba… creo que muchas veces le pegaba o molestaba de tanto que la adoraba….o sería que la envidiaba un poquito….?
Un día en clase nos pidió la profe, que también se llamaba Laura, a todos los alumnos de la clase de 2E, que dibujáramos nuestro retrato en una hoja cuadriculada. Entonces me gustaba tanto ponerme de chica y llevar el pelo tan largo… que me “fui por ahí” a imaginarme cosas y empecé a dibujarme con un vestido de cuadritos y corazones rosas y morados, una melena larga y, como veía a muchas adolescentes por la ciudad que llevaban el pelo teñido y muy largo, pues me lo pinté de azul y rosa. Me quedó muy bien el dibujo y me gustaba a mí. Lo entregué y la profe me miró con un poco de cara extrañada… fue entonces cuando me dí cuenta que me había dibujado como una chica, porque me sentía bien siendo una chica como las demás y no un chico. Y todos los recreos, siempre jugaba con mis amigas a otras cosas… nunca jugaba al futbol, ni al baloncesto, ni a ningún deporte que tenga que ver con los hicos, jugaba con mis amigas a cosas de chicas y no jugaba con los chicos porque eran aburridos y un día me alegré un montón porque llovía tanto que prohibieron el futbol y el baloncesto, tomaaaaa!!!!
Mamá me compró un día un libro superguai y super divertido que iba sobre un niño que se sentía mejor siendo una niña, por eso sus padres en Halloween le compraron a su hijo un vestido de princesa y una peluca de cabellos de oro. Un día estaba en el cole y era la hora de ir al baño y entró al de chicas y un niño le dijo que por qué no vas al baño de chicos que eres un chico…. Todo esto le ponía triste…. Un día fuera del cole, sus padres le dejaron vestirse de niña y a su hermano le extrañaba mucho porque siempre había visto a un hermano, aunque en el fondo siempre había sido una niña…. Y como vieron que era mucho más feliz así, fueron a ver a una psicóloga que les ayudó a entender mejor a sus padres que este niño era en realidad una niña. A partir de ese día ya vivió como una niña y se sentía bien, aunque a veces le preguntaban cosas sus compañeros y era un rollo explicarlo… Le creció mucho más el pelo, le compraron vestidos super chulos, y acabó feliz con su padre, su madre y su hermano, que aunque les pareciera un poco raro tener una niña trans, siempre le apoyaban todos para bien o para mal.
En el cole siempre nos mandaban muchos exámenes y cuando tenía que firmarlos, ponía Nacho, pero arriba del todo en una esquinita ponía Laura. También me entraron ganas de contar a mis amigas lo que me pasaba porque confiaba mucho en ellas, porque siempre han sido amigas mías y eran muy buenas, así que sabía que no me iban a traicionar contándoselo a otros, ni avergonzarme por ser así. Mi madre organizó una fiesta en mi casa y ese día llevaba un vestido de lunares y en la cabeza un pañuelo que me llegaba hasta los pies y los patines, todavía de chico, rojos y negros…puaj…. Mi au pair Sonia, nos hizo un concierto en casa con la guitarra, repartimos chuches y comimos macedonia con nata. Les contamos que mis padres estaban ciegos y no se habían dado cuenta de que yo era una chica y que ahora por fin ya lo saben ellos y vosotras, y espero que os parezca bien. Me miraron con una cara como un poco diciendo “Laura, por qué te gusta Laura?” “es que no te gusta el nombre de Nacho?” , claro que no, y además es que soy una chica…. Luego nos pusimos a jugar y a partir de ese día empezaron a llamarme Laura…. pensé “va a estar muy bien”
Cuando ya mis padres se enteraron por fin que yo era una niña y quería vivir con mi nombre Laura…entregamos el cuento ese tan superguai a la profe y le pedimos que lo contara en clase. Así todos podrían saber que yo ahora soy una chica, que siempre lo he sido y siempre lo seré. Y que empiecen a acostumbrarse a que yo soy una chica para que al siguiente curso ya estén más preparados. La profe nos lo puso traducido al español en el ordenador que se veía desde toda la clase y la profe empezó a leerlo. Todos se dieron cuenta de que hay gente más distinta y todos empezaron a hacer preguntas como “te gusta ser una chica?” “tengo curiosidad, cuéntame un poco” y la profe me dijo “si así eres feliz, yo lo voy a respetar” y desde entonces todos me llamaron Laura, aunque algunos les costaba un poco acordarse.
Los primeros días todos me miraban raro… me sentía un poco mal y avergonzada pero quería seguir, que me miraran en el cole como una niña, pero aun no tenía el pelo suficientemente largo, así que estaba un poco rara. Cuando iba al baño de chicos y llevaba ropa de chica me decían: “qué hace una chica aquí?”. Y me dejó mi profe ir al baño de chicAs pronto para que no me vieran, y yo me equivoqué y no fui al baño de chicas. Al principio todo era un poco lio.
Cuando empecé a ir vestida de chica, un niño de mi clase me regaló una pulsera y me dijo “felicidades Laura” y me dio un beso en el moflete (no en los labios, para que quede claro)
Con el tiempo, ya se han acostumbrado y sólo alguna vez me dicen alguna tontada como “tu eres el niño/niña?” “vas a ser siempre una chica?”
Mi hermana es la que primero se enteró y entonces le hizo ver a mi madre que yo era una niña con los vestidos que yo llevaba y con los pañuelos y cintas que me ponía, disfraces de sevillanas, de Barbie, y de muchos más….
Entonces y a mi madre se enteró y le hizo pensar un poco a mi padre y a mi tío.
A mis abuelos, a mi padre, a mi tío Roberto y Juanma y Pilar les costaba mas entenderlo y acostumbrarse a llamarme Laura.
Mi abuelo es tan machote que aún hasta este día no se ha enterado. Cuando me vio con las uñas pintadas, como es viejito, vio el naranja como un rojo y dijo “Nacho, aggghhh, llevas el color de la bandera”
Nos fuimos por primera vez a Ciudad Real y conocimos a muchas niñas como yo: Michele, Naihane, Lola, Jessie, Patrick, Martina, Eli, Veronica, Alexia, Amy…
Me hizo sentir bien porque había muchas chicas igual que yo y eso me hacía pensar que yo no era la única que era así.
Por la tarde estuvimos pasándolo muy bien en la piscina y por la mañana teníamos bufet gratis.
Cuando sea mayor me tomaré una pastilla para que no me salga barba y no tenga voz grave. Me imagino de mayor con el pelo muy largo, los ojos castaños y el pelo morado. Voy a ser peluquera y adoptaré un chinito que cuidaré mucho.
Mi casa será muy grande con una piscina un sofá que tiene una nevera y una tv y te da masajes mientras bebes, comes y ves la televisión!!!!!!!!!
Laura.-

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