Testimonio 13

Mi historia
Mama, Papa y Hermano:

Hace mucho tiempo que os tengo que contar algo, algo que cambiará mi vida. Quiero ser yo quien os lo cuente y no otras personas. Debéis saber que es algo que me ha costado mucho decidir. Hace muchos años que le doy vueltas y a causa de ello he tenido muchos altibajos e incluso depresión que he ocultado por miedo. Pero ya va siendo hora de cambiarlo y empezar a ser realmente FELIZ.

Para que lo entendáis todo mejor, empezaré desde el principio:
“Desde muy pequeña nunca jugué con juguetes de niñas o a los típicos juegos de niñas, y la mayoría de mis amistades eran niños. Siempre por los cumpleaños o reyes teníamos discusiones con los regalos de niña que no quería. Recuerdo, con unos 5-6 años, un día en el baño del colegio usar el wc de pared de los chicos (y la que se lió). También, en el colegio, después de las clases de educación física ducharme con los chicos. O, incluso, en los viajes de estudios pedir a los profesores si podía dormir con los chicos (suerte la mía que me dejaban). Me sentía tan bien y feliz de poder dormir con ellos. Para la comunión, yo quería llevar un traje de niño como mi hermano. Pero vosotros me dijisteis que llevará un vestido.
Papa, no se si lo recordarás pero un verano tuvimos una larga discusión, yo quería ir a la Competición de Natación con bañador de niño y tú no me dejaste porque ya había empezado a desarrollarme como mujer. Al final, no fui a la competición porque no cediste, pero actualmente sigo sin nadar en la playa o la piscina porque sigo sin querer usar ese bañador de chica. Siento vergüenza con eso puesto. Desde que me creció el pecho empecé a ocultarlo con camisetas anchas o echando los hombros hacía delante.
Retomando el tema váter, en el instituto me daba vergüenza entrar en el baño mujeres y que alguien me viera. Siempre esperaba para ir a que todo el mundo hubiese entrado ya en clase, así evitaba encontrarme con alguien. Y si había alguien me volvía a clase y esperaba la siguiente hora.
Odio tener la sensación que tengo cuando voy por la calle y siento que la gente se me queda mirando como un bicho raro. Quiero poder ir tranquilamente por la calle y que la gente me vea tal y como yo me siento.
Me encanta que me confundan con un chico. Ya que es lo que realmente quiero ser y lo que siento que soy. Me siento atrapado en un cuerpo de mujer, el cual no me corresponde, y por eso nunca soy del todo feliz.
Por eso y más cosas, QUIERO y VOY a empezar un proceso de reasignación de Sexo.”

Quiero que sepáis que esto no quita que siga siendo una parte de vosotros, pues sois los que mi habéis dado la vida y mis padres. Por eso os pido respeto y que aceptéis (no que lo entendáis) mi decisión. Aunque para mi es muy importante vuestra aceptación y apoyo, es mas importante mi felicidad así que si no lo aceptáis o es un problema para vosotros saldré de vuestras vidas y me buscaré la vida, ya sea en Mallorca o fuera. Es cierto que es algo muy duro, tanto para vosotros que lo tenéis de aceptar; como para mí que tengo que llevar a cabo. Pero quiero deciros algo muy importante: ES MI VIDA, MI FELICIDAD Y MI DECISIÓN.. Llevo 22 años escondiéndome y sin demostrarme tal y como soy, y de una vez por todas quiero ser yo y ser feliz. Llegados a este punto, si cuento con vuestro apoyo como familia, me gustaría que empezarais a tratarme en masculino y llamarme por mi nuevo nombre, el cual será Max.

Gracias por todo lo que habéis hecho por mi hasta ahora, por protegerme y ayudarme a empezar a volar. Y, GRACIAS, porque confió en que seguiréis a mi lado apoyándome y viendo como vuelvo a nacer.

ES DURO PERDER UNA HIJA, PERO ES MÁS DURO VIVIR UNA VIDA Y NO PODER QUERERTE A TI MISMO Y SER FELIZ…

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