Testimonio 1

“Aquello que comenzó como un sueño se ha convertido en una pesadilla. Día tras día me arrastro a mi mismo de la cama para hacer una vida, que no siento como mía. En un maldito cuerpo que no debería existir. Siempre que me voy a dormir me levanto con la esperanza de que la barba crezca y el pecho desaparezca de la nada (Pero no va a pasar). He perdido la cuenta del tiempo que llevo ya, pero podría medirlo con lágrimas. Todas las que cada vez que me voy a duchar me caen por la cara. No puedo mirarme al espejo porque me doy asco, rabia. Me paso la vida durmiendo porque en sueños estoy completo. En sueños soy un hombre ya no hay sexo biológico tampoco pechos.La última vez que hablé con mi madre me dijo: -Cariño, no sé que te pasa, te estás descuidando mucho en todos los sentidos. A lo que le contesté:- Mamá me pasa que no puedo ser yo mismo. Nadie mejor que yo para saber lo que es vivir sin quererse uno mismo, sin gustarse sintiéndote una mierda. Yendo por la calle viendo cisexuales y pensando: “¿Por qué yo no puedo ser igual? Y no que a mi me tienen que juzgar 4 tíos que no saben una mierda, no saben como me siento ni lo que es vivir así. Que tus amigos te llamen un sábado para salir y no te apetezca moverte de la cama. Que llegue el verano y no quieras ir a la piscina porque te da asco, rabia , dolor que el resto vea que estás condenado a vivir en un cuerpo que no es para ti. Cuando tú lo único que quieres es poder quitarte la camiseta en verano después de sudar. Estar con tu pareja y que ella sienta tu miembro igual que tú sientes como su cuerpo te da felicidad. Levantarte por la mañana mirarte al espejo y poder sonreír de verdad. Ponerte a hacer ejercicio con verdaderas ganas porque sabes que estás dando forma al cuerpo que te corresponde y obtendrás lo que esperas. Mirar de frente a tu familia y no tener que escuchar que para algunos de ellos siempre has sido una mujer y eso no va a cambiar. Que si lo que hay entre tus piernas no puede ser un pene (aunque por voluntad propia quieras que lo sea) eres una mujer Ir por la calle y escuchar: ¿Qué es un tío o una tía? O ir a clase con más capas de ropa que una cebolla y aunque te mueras de calor no quitártelas para que no se note el pecho. Ducharte sin mirarte como si fuera una carrera cuanto menos tiempo menos asco. Y por supuesto no hablemos de esos 9. Que a mi me dura 9 días al mes en los que por mucho que intentes sentirte hombre te sientes como una mierda. Los hombres no llevan Alas… Yo solo sé que no puedo más que cada noche lloro hasta que me duermo , que la depresión no desaparece y por mucho que haga no puedo sentirme mejor. Lo único en lo que puedo centrarme es hallar el modo para vivir siendo yo. Yo no me siento hombre ¡SOY UN HOMBRE!”

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