PREGUNTAS FRECUENTES

FAQS CENTROS EDUCATIVOS

Mi hijo quiere iniciar su transición en el colegio. ¿Puedo pedirle al centro que respeten su identidad de género? ¿Hay algún protocolo sobre este tema?

Actualmente en España no existe desde las administraciones públicas ningún tipo de protocolo que establezca un itinerario común a seguir por todos los centros educativos. Y ante la inexistencia de un marco legal que establezca de forma clara y para todos un procedimiento único a seguir, siendo actualmente algo que no es de obligado cumplimiento; cada centro puede hacer lo que considere oportuno.

Dicho esto hay que reconocer que la mayoría de los centros públicos de enseñanza cooperan para facilitar la transición de los niños. Habitualmente con presentar en la dirección del centro un informe por parte de la unidad de género donde el niño esté siendo atendido, o de cualquier otro psicólogo o trabajador social especializado, que exponga que el menor es transexual y está en un proceso de transición; suele ser su ciente para que adopten las recomendaciones a seguir. Dichas directrices también deberán estar incluidas en el informe que se presente al centro, y recogerá la necesidad de que los profesores y el resto de alumnos se dirijan al menor según su nombre y verdadera identidad de género, además del uso de uniformes, baños, vestuarios, etc, según el sexo sentido del niño/a.

¿Cuándo debe el niño/a comenzar su proceso de transición social?

El proceso de transición del niño tiene que comenzar en el momento en el que el menor se sienta preparado para afrontar los cambios que conlleva. Evidentemente esa transición no solo consiste en un cambio físico o de aspecto, sino que el menor debe tener a su disposición el apoyo profesional y las herramientas adecuadas para afrontar las consecuencias que dicho cambio puede entrañar. En ese sentido siempre es importante que el menor tenga un seguimiento psicosocial para que se le pueda dotar de las herramientas necesarias del manejo de las diferentes situaciones que tendrá que afrontar.

Y no sólo hay que pensar en posibles discriminaciones o rechazo, sino que junto al cambio físico el menor también tendrá que afrontar una proceso de adaptación a su nueva situación desde el plano psicosocial.

Sea como sea, ni los progenitores ni los profesionales pueden decidir o forzar al menor para comenzar o retrasar su proceso de transición. Hay que hacer siempre una apuesta por la autodeterminación del menor y que él mismo valore, con el acompañamiento que pueda necesitar, cuándo está preparado para iniciar el tránsito.

FAQS PADRES

Creo que mi hijo/a es transexual. ¿Qué puedo hacer? ¿A quién me debo dirigir?

Si usted cree que su hijo puede ser transexual es importante que recurra a un recurso especializado con el n de que profesionales sociosanitarios puedan evaluar el caso y plani car el itinerario de atención más adecuado. Es importante tener en cuenta que no existe un único intinerario que seguir, ya que hay tantas formas de vivir la amplia diversidad de las identidades trans como personas trans. Por tanto cada caso debe ser abordado de forma individualizada.

Es importante que sepa que a lo largo del estado hay diferentes Unidades Especializadas en la atención de personas transexuales dentro de la cartera de servicios de la sanidad pública. Desgraciadamente no existe un márco único estatal sobre la atención sanitaria a las personas transexuales, ya que las competencias sanitarias están transferidas a cada territorio. Por tanto no en todas las comunidades autónomas existen unidades especializadas en la atención médica del proceso de transición e incluso en otras Comunidades sólo disponen de cobertura especializada sin unidades hospitalarias de referencia. Si necesita más información pregunte abiertamente a su médico de familia por dicha información.

Aun así no desde los centros base de sanidad no siempre se maneja la información más completa sobre este tema. Si usted vive en Madrid, debe saber que existe un programa de atención e información a homosexuales y transexuales inserto dentro de los Servicios Sociales y por tanto totalmente público.

Este servicio pionero y en marcha desde hace 12 años le ofrecerá el asesoramiento necesario de todos los recursos existentes y realizará las derivaciones necesarias en cada caso tanto a servicio sanitarios como psicosociales. Si no vive en Madrid es importante recurrir a las asociaciones LGTB de entorno para que les informen. Aun así si tiene dudas sobre la existencia de recursos en su comunidad no dude en dirigirse a nosotros: info@fundaciondaniela.org.

Mi hijo quiere iniciar su transición en el colegio. ¿Puedo pedirle al centro que respeten su identidad de género? ¿Hay algún protocolo sobre este tema?

Actualmente en España no existe desde las administraciones públicas ningún tipo de protocolo que establezca un itinerario común a seguir por todos los centros educativos. Y ante la inexistencia de un marco legal que establezca de forma clara y para todos un procedimiento único a seguir, siendo actualmente algo que no es de obligado cumplimiento; cada centro puede hacer lo que considere oportuno.

Dicho esto hay que reconocer que la mayoría de los centros públicos de enseñanza cooperan para facilitar la transición de los niños. Habitualmente con presentar en la dirección del centro un informe por parte de la unidad de género donde el niño esté siendo atendido, o de cualquier otro psicólogo o trabajador social especializado, que exponga que el menor es transexual y está en un proceso de transición; suele ser suficiente para que adopten las recomendaciones a seguir. Dichas directrices también deberán estar incluidas en el informe que se presente al centro, y recogerá la necesidad de que los profesores y el resto de alumnos se dirijan al menor según su nombre y verdadera identidad de género, además del uso de uniformes, baños, vestuarios, etc, según el sexo sentido del niño/a.

FAQS PROFESIONALES

¿Cuándo debe el niño/a comenzar su proceso de transición social?

El proceso de transición del niño tiene que comenzar en el momento en el que el menor se sienta preparado para afrontar los cambios que conlleva. Evidentemente esa transición no solo consiste en un cambio físico o de aspecto, sino que el menor debe tener a su disposición el apoyo profesional y las herramientas adecuadas para afrontar las consecuencias que dicho cambio puede entrañar. En ese sentido siempre es importante que el menor tenga un seguimiento psicosocial para que se le pueda dotar de las herramientas necesarias del manejo de las diferentes situaciones que tendrá que afrontar.

Y no sólo hay que pensar en posibles discriminaciones o rechazo, sino que junto al cambio físico el menor también tendrá que afrontar una proceso de adaptación a su nueva situación desde el plano psicosocial.

Sea como sea, ni los progenitores ni los profesionales pueden decidir o forzar al menor para comenzar o retrasar su proceso de transición. Hay que hacer siempre una apuesta por la autodeterminación del menor y que él mismo valore, con el acompañamiento que pueda necesitar, cuándo está preparado para iniciar el tránsito.

¿Es cierto que la aceptación familiar de la transexualidad puede afectar a la salud física y mental del menor?

El entorno familiar va a afectar de forma definitoria a la salud física y mental del menor. Cualquier tipo de reacción negativa que pueda recibir del entorno del cual se presupone que su principal tarea es protegerle y apoyarle tendrá consecuencias. Desde el sentido común cualquiera podría llegar a la concusión de que, cualquier niño que no sea aceptado por sus padres o entorno familiar tendrá graves dificultades para mantener una buena autoestima, presentará una carencia de motivación, o tendrá dificultades en las relaciones sociales, etc.

Pero existe un estudio[1] que ha cuanti cado esa falta de aceptación en una serie de riesgos cuanti cables tanto para su salud física como mental. Expone que aquellos niños que sufren un grave rechazo por parte de sus familias por el hecho de ser lesbianas, gais, bisexuales o transexuales tienen 10 veces más riesgo de poder intentar suicidarse, cuatro veces más riesgo de sufrir adicciones, o cuatro veces más riesgo de poder contraer una infección de transmisión sexual. A su vez establece que aquellos niños que sí que tienen el apoyo de sus familias, no sólo evitarían los riesgos anteriormente mencionados, si no que el apoyo familiar les dotará de habilidades y herramientas que les permitirán afrontar la posible discriminación social que puedan sufrir.

Por tanto es fundamental que los niños/as transexuales sean apoyados desde su entorno familiar, ya que como cualquier otro niño, sentir el amor incondicional de su entorno más cercano los capacita para afrontar de una forma más óptima las consecuencias de las influencias externas y mejora su autoestima. Si estos niños sienten que sus padres los quieren y los aceptan tal y como son, podrán afrontar su realidad de una forma más sana.

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